Según un informe de la OMS, solo 4 de los 50 países europeos cuentan con una estrategia nacional específica de inteligencia artificial aplicada a la salud: Andorra, Finlandia, Eslovaquia y Suecia.

Esto pone de relieve que, aunque la IA ya se utiliza en ámbitos como el diagnóstico asistido y la asistencia a pacientes, la mayoría de los países todavía carece de marcos estratégicos, legales y éticos claros. Esta falta de regulación puede limitar el potencial de la tecnología y generar riesgos tanto para los pacientes como para los profesionales sanitarios.

En ASHO consideramos que esta situación representa una oportunidad para liderar el desarrollo seguro y eficiente de la IA en salud. Apostamos por impulsar la formación especializada de los profesionales, fomentar la innovación tecnológica y establecer protocolos y marcos regulatorios sólidos, de manera que la IA pueda integrarse en los sistemas sanitarios mejorando la eficiencia y la calidad de la atención sin comprometer la seguridad de los pacientes.

La adopción responsable de la IA es clave para transformar la gestión sanitaria y convertir los datos en decisiones que aporten valor real tanto a hospitales como a pacientes.

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El Debate

About the author: Julio Tortosa