La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futura para convertirse en una herramienta cotidiana. Cada vez más personas recurren a asistentes como ChatGPT para resolver dudas, también en un ámbito tan sensible como la salud.
La reciente incorporación de funciones orientadas a responder preguntas sanitarias vuelve a poner el foco en una cuestión clave: el uso de la tecnología en salud no solo implica innovación, sino también responsabilidad en la gestión de la información clínica.
La posibilidad de consultar síntomas, interpretar resultados o recibir orientación general puede resultar útil para pacientes y ciudadanos. Sin embargo, los expertos advierten de un aspecto fundamental: no compartir historiales médicos completos ni datos clínicos sensibles con herramientas de inteligencia artificial.
¿Por qué? Porque la información sanitaria es uno de los datos más protegidos que existen. Su gestión requiere entornos seguros, estándares claros y profesionales formados. Sacar esos datos de los sistemas sanitarios regulados supone asumir riesgos en términos de privacidad, seguridad y uso indebido de la información.
Aquí vuelve a cobrar protagonismo un elemento esencial: la estructuración y codificación clínica. No basta con tener datos; es necesario que estén correctamente codificados, contextualizados y gestionados bajo marcos normativos sólidos. Solo así pueden convertirse en información útil, fiable y reutilizable para la asistencia, la gestión o la investigación.
La inteligencia artificial, bien utilizada, puede ser una gran aliada para apoyar a los profesionales sanitarios, reducir carga administrativa y mejorar el análisis de la información clínica. Pero no sustituye el criterio clínico ni los sistemas diseñados específicamente para garantizar la calidad y la seguridad del dato sanitario.
La tecnología avanza rápido. El reto del sector salud no es frenar la innovación, sino integrarla de forma responsable, combinando conocimiento experto, estándares como la codificación clínica y herramientas tecnológicas que respeten la sensibilidad del dato.
Porque en salud, más acceso a la información no siempre significa mejor información. Y gestionar bien los datos sigue siendo tan importante como generarlos.Enlace a la noticia:https://www.telecinco.es/noticias/ciencia-y-tecnologia/20260109/chatgpt-responde-preguntas-salud-no-compartir-historial-medico_18_018021575.html
